Iniciar sesión | Registrarse | ¿Por qué registrarse?
  • Podrás comentar las noticias con el nombre que elijas
  • Podrás subir tus noticias en soitu.es y guardarlas en tu propia página

NO VENDAMOS YA LA PIEL DEL OSO

Archivado en:
deportes
Por naca
Actualizado 11-06-2008 16:41 CET

Parece que las cosas empiezan bien. La escuadra española atravesó con éxito las gélidas tierras de Rusia, partiéndola en dos, algo que nunca llegaron a conseguir ni franceses ni alemanes en el pasado, y obligando al destacamento derrotado a internarse en la inmensa estepa siberiana, quizá el lugar indicado para palmear su desgracia con otros compatriotas que antaño tampoco lo hicieron muy bien cuando en sus camisetas lucían las siglas C.C.C.P.

NO VENDAMOS LA PIEL DEL OSO, NI SIQUIERA LA DEL POBRE MISHA

Pese a que el viejo gusanillo de la incertidumbre rugía en las tripas de todos los españoles -con la constancia de la hormiga y el chirriante quejío de una rata vieja-, los cuatro roscos que le endiñamos a los ruskis tan sólo fueron respondidos por un solitario tiro cuya bala protegió su retirada, pero que vino pistonudo para agujerear nuestros bombones y elaborar así un hermoso donut, devorado en cuestión de segundos por una afición enfervorecida y hambrienta de éxitos, y consiguiendo anestesiar de paso al bichejo de las narices, que por lo menos hasta el sábado que viene no tiene pinta de despertar de su siesta.

Lo malo es que en momentos de éxito como el actual es cuando empieza a prender en el inconsciente patrio la llama del pielosismo. Sí, pielosismo. Llámese a la patología de vender la piel del oso antes de cazarla, enfermedad crónica padecida por los españoles desde tiempo inmemorial y que, desgraciadamente, cada dos años, sea eurocopa o mundial, siempre rebrota en nuestras almas con más ímpetu incluso aún que la anterior.

El problema es que arde rápidamente, como si nuestros anhelados deseos de victoria constituyeran el combustible necesario para avivar tal flama, potente pero efímera, pues aquella pequeña caspa que se le cayó a Prometeo mientras se teñía las canas con el Farmatint, empieza muy fuerte con las primeras victorias, se mantiene un poco tras el primer encontronazo con una selección de medio pelo, y termina en simple ascua cuando llegan las de siempre y le consumen el oxígeno de la esperanza.

Y las de siempre no son otras que Italia, Alemania, Holanda, Francia… Aquellas que suelen ocupar casi en todas las ocasiones puestos dignos dentro de la clasificación general del evento de turno. Selecciones que trabajan el día a día, y que no hacen complicadas cábalas ni tiran de la tabla de Ruffini para calcular futuros cruces, sino que se dejan las pelotas en un partido aunque sea contra la Peña de Jubilados de Orcasitas, porque hasta que no se gane a esos no tienen nada más en que pensar.

Selecciones como la de Alemania e Italia producen respeto tan sólo con nombrarlas. Ver a los alemanes corriendo, ganen o pierdan, les piquen los huevos o no, pero diez leños corriendo, con el careto inexpresivo y al mismo ritmo todo el partido, pues la verdad, acojona. Y de los italianos qué decir, los tíos saben latín. Coño, si ellos no lo saben... Su grandeza radica en la picaresca que no en su gran fútbol, por lo menos el demostrado en los últimos años. Pero siempre están ahí. Saben amortizar al máximo cualquier despiste, sacando rápidamente una falta mientras el portero anda distraído quitándose una pelusa del bigote, o bien se escaquean by the face de una tarjeta roja, como cuando Tassoti obligó a Luis Enrique a tirar de rinoplastia. Yo les tengo miedo porque éstos se plantan en una final sin meter ruido, siempre atrás y descojonados. Así que, para curarme en salud, les digo una frase plagiada a Miguel de Unamuno en el caso de que ganen: Venceréis, pero no convenceréis.

En fin, espero que en estos días alguien encuentre un antídoto contra el peligrosa enfermedad del pielosismo, y consiga en tal caso grandes dosis para vacunar a la afición, antes de que sea tarde y la prensa nos venda pasado mañana a un Casillas alzando la copa, cuando en realidad al final terminemos cantando el A por ellos con mala leche y apuntando a nuestros seleccionados.

Di lo que quieras

Aceptar

Si quieres firmar tus comentarios, regístrate o inicia sesión »

En este espacio aparecerán los comentarios a los que hagas referencia. Por ejemplo, si escribes "comentario nº 3" en la caja de la izquierda, podrás ver el contenido de ese comentario aquí. Así te aseguras de que tu referencia es la correcta. No se permite código HTML en los comentarios.

Nuestra selección

Hasta la vista y gracias

Soitu.es se despide 22 meses después de iniciar su andadura en la Red. Con tristeza pero con mucha gratitud a todos vosotros.

El suplicio (o no) de viajar en tren en EEUU

Fuimos a EEUU a probar su tren. Aquí están las conclusiones. Mal, mal...

Presidimos la UE: que no falten los regalos para los periodistas

Algunos países ven esta práctica más cerca del soborno.

Soitu.es vuelve a ganar el premio de la ONA

A la 'excelencia general' entre los medios grandes en lengua no inglesa.